Ever since I was a kid growing up in Ogden Utah back in the early 80's, I've been fascinated by the Spanish bullfight. I even searched out books on bullfighting at the Weber County library, where I found and read "Death in the Afternoon" by Ernest Hemingway. I'm probably the only kid in Utah to have ever read that book. Now here we are 40 years later and I still enjoy learning about and keeping up with the bullfights.

April 16, 2017

Hernandez Pla - San Martin

Fincas - San Salvador, Puerto Moral (Huelva); El Encinar, Zufre (Huelva) y Soto Gutiérrez Ciempozuelos (Madrid)

Anitguedad - 12 de noviembre de 1882

Antecedentes

La forma en 1944 don José María Hernández Pla con vacas y sementales de don Bernardo Escudero Bueno procedentes de Albaserrada. En 1955 pasa a sus herederos que añaden un semental de Samuel Hermanos. En 1957, uno de los tres lotes en que se divide la ganadería, pasa a su hija doña Teresa Hernández Cabazón, quien la vende en 1959 a don Gabriel Hernández Pla que añade un lote de vacas y un semental de don Samuel Flores. En 1968 adquirió un lote de vacas y un semental de doña Francisca Sancho, viuda de Arribas y ese mismo año, por fallecimiento de don Gabriel, pasa a anunciarse a nombre de sus herederos. En 1969 eliminan todo lo anterior y adquieren un lote de vacas y un semental de don Joaquín Buendía. En 1974 se sustituye el hierro por el que había tenido su abuelo don Esteban Hernández. En 2000, la ganadería es adquirida por la sociedad “Horsebull, S.L” que, conservando hierro, señal y divisa, la anuncia “Hernández Pla” conservando la misma procedencia.

ENCASTE SANTA COLOMA

Esta sangre de bravo fue formada en 1905 por el Conde de Santa Coloma a partir de dos sangres de Vistahermosa, la de Saltillo y la de Ibarra.

La ganadería de Saltillo, que pasaría en 1918 a Félix Moreno Ardanuy, es origen de la mayoría de vacadas mexicanas y de otras como la de Albaserrada, en la que predominó esta sangre sobre la ibarreña.

La ganadería de Ibarra se vendió en dos lotes, uno fue a manos de Fernando Parladé y otro, en 1904, a Manuel Fernández Peña, a quien, un año después, compró el Conde de Santa Coloma. Con clara influencia predominante de esta sangre nacieron ganaderías como las de Coquilla (1916) y la de Graciliano Pérez-Tabernero (1924)

El Conde de Santa Coloma llevó las dos sangres por separado y, al tiempo, mantuvo una línea en la que se cruzaron ambas procedencias. Mientras los toros de origen Ibarra, con mayoría de pelos negros son más hondos, con más morrillo y más suaves en las embestidas, los de Saltillo son de pelos cárdenos, degollados de papada, más finos de cabos y más temperamentales en las embestidas. La mezcla de ambas sangres dio origen a uno de los grandes encastes del siglo veinte que fue depurado por la familia Buendía, al comprar en 1932 toda la vacada de Santa Coloma y el hierro original.

Las características específicas del ejemplar de Santa Coloma, en su derivación Buendía, hacen muy difícil su presencia en corridas de toros para plazas de primera si se quiere mantener el tipo original del encaste. No fue este el caso durante muy buena parte del siglo anterior, cuando los santacolomas eran pieza imprescindible de los grandes triunfos, como los conseguidos por Pepe Luis Vázquez, Luis Miguel Dominguín, José María Manzanares o Paquirri. Pero, probablemente, fue Paco Camino la figura del toreo que mayor predilección demostró por este encaste.

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6 bulls, 1 ear

Soto de la Fuente



Fincas -

Antiguedad - 14 de octubre de 1888

Antecedentes

Formó esta ganadería don Domingo Varela con ganado de distintas procedencias, entre ellas reses de los Gallardos, de El Puerto de Santa María, y del Marqués de Ulloa, de Utrera, heredándola su viuda que la vendió a don Juan de Dios Romero. Posteriormente fue adquirida por don Ángel González Nandín y por don José Clemente Rivera. En 1902 la adquirió don Antonio López Plata y, posteriormente, se anunció a nombre de su viuda, doña Concepción Soto. En 1944 se hizo cargo de la ganadería un sobrino de doña Concepción, don José María Soto de la Fuente. En 1974 fue vendida a la Sociedad “Soto de Luis”, adoptando para el anuncio en carteles el nombre de ganadería de “Soto de la Fuente”. En 1988 se adquirieron de don Ángel y don Juan Antonio Sampedro un lote de vacas y un semental, ganadería ésta creada con reses de Juan Pedro Domecq.

ENCASTE JUAN PEDRO DOMECQ DÍEZ

El fundador de esta estirpe de ganaderos, Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio, compró a principios de 1930 la ganadería del Duque de Veragua a Manuel Martín Alonso quien se había hecho con el hierro ducal dos años antes. Domecq y Núñez de Villavicencio debutó con una novillada en 1931 en la plaza de Cádiz. La primera ocasión que lidia en Las Ventas fue precisamente en la corrida de inauguración.

Pero la historia de este encaste circula por buen camino desde el principio, Juan Pedro hace caso de las recomendaciones que Ramón Mora Figueroa le dio con buen tino, por lo que adquirió al Conde de la Corte cuatro sementales: Llorón, Carabello, Chucero y Bodeguero y dos puntas de vacas entre 1930 y 1931.

Tras el fallecimiento en 1937 de Juan Pedro Domecq se encarga de la ganadería su hijo, Juan Pedro Domecq y Díez. Tanto sus compañeros ganaderos como analistas y toreros han declarado que creó un encaste propio, depurando y mejorando el concepto bravura. Dio paso a una nueva definición de bravura, desde que sale el toro de toriles hasta que muere, lo que él denominó “bravura integral”.

Los toros de este encaste suelen ser bajos de agujas, finos de piel y de proporciones armoniosas. Las encornaduras son buenas, tienen un desarrollo medio, pudiendo crecer en forma de gancho o gatillo (engatillados). El cuello es largo y descolgado, el morrillo bien desarrollado y la papada no es muy desarrollada. Los pelos predominantes son negros, colorados, castaños, tostados; los jaboneros y ensabanados aparecen por la influencia de la casta Vazqueña, algo que en el último lustro podemos ver con más asiduidad. Entre las particularidades complementarias está el listón, chorreado, jirón, salpicado, burraco, gargantillo, ojo de perdiz, bociblanco y albardado, entre otros.

En cuanto al comportamiento, este encaste conserva la cualidad ir a más. Se arranca pronto y lo hace galopando con alegría y fijeza en los trastos de torear. Dado que el legado de Juan Pedro Domecq y Díez terminó en 1975, algunos de los ganaderos que le compraron ganado han conseguido desarrollar un tipo de toro con características físicas y de comportamiento diferentes según la personalidad de cada criador.

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3 novillos

Juan Luis Fraile




Fincas - Cojos de Robliza, Robliza de Cojos (Salamanca) Monte Abajo, Villalba de los Llanos (Salamanca) y San Lorenzo, Tabera de Abajo (Salamanca)

Antiguedad - 17 de febrero de 1895

Antecedentes

Procede esta ganadería de la que formó don Fernando Pérez Tabernero en 1884. A su muerte, en 1911, se repartió entre sus hijos, correspondiendo un lote a don Graciliano Pérez-Tabernero, el cual, en 1920, eliminó todas las reses y compró un lote de más de 100 hembras y dos sementales al Conde de Santa Coloma. En 1939 se vende la mayor parte de la ganadería a don José Escobar Barrilaro aunque, a nombre de Hijos de don Graciliano Pérez-Tabernero, se reservó el hierro, un número corto de hembras y un semental.

El lote correspondiente a la esposa de don Graciliano fue vendido en 1962 a don Javier Sánchez Ferrero, quien la vendió posteriormente a los señores don Germán Pimentel Gamazo y don Matías Sanromán Fraile, que anunciaron Jarales de Huelmos. Éstos la vendieron en 1973 a don Juan Luis y a don Nicolás Fraile Martín. En 1999, y por fallecimiento de don Juan Luis, pasó a anunciarse a nombre de sus herederos, conservando la denominación don Juan Luis Fraile y Martín.

ENCASTE SANTA COLOMA (Graciliano Pérez Tabernero)

Esta sangre de bravo fue formada por el Conde de Santa Coloma a partir de dos sangres de Vistahermosa, la "lesaqueña" de Saltillo y la "saavedreña" de Ibarra.

La ganadería de Ibarra se vendió en dos lotes, uno fue a manos de Fernando Parladé y otra, en 1904, a Manuel Fernández Peña, y de ahí un año después al Conde de Santa Coloma.

Definida la sangre de "Saltillo" en tipo y comportamiento, es riguroso distinguirla de la rama "ibarreña" aún procediendo de la misma vacada.

De la rama ibarreña proceden en origen directo las vacadas de Coquilla (1916) y la de Graciliano Pérez-Tabernero (1924), sustancialmente diferenciadas de las vacadas de ascendencia "asaltillada".
            
La rama ibarreña es bien diferente de la rama saltillo del Conde de Santa Coloma. La pinta de los primeros suele ser negra, aunque es fácil ver toros castaños, colorados y hasta chorreados. Se trata de animales serios, un tanto enmorrillados, de testuz rizada, cuello largo y astas desarrolladas y con los pitones hacia arriba.

Son bajos de agujas, también degollados de papada, más rematados de atrás que los "saltillos". Un animal de poca caja y ligero de peso, fuerte de carácter, repetidor y con personalidad, que se entrega desde su salida al ruedo.

Los gracilianos son animales que durante décadas se han identificado con la bravura encastada. La prontitud, la fijeza y la codicia han formado parte de sus características clásicas.

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17 bulls, 1 ear
            

April 11, 2017

El Capea




Fincas - Espino Rapado, San Pelayo de Guareña (Salamanca)

Antiguedad - 11 de julio de 1875

Antecedentes

Procede de la que adquirió en 1885 don Carlos Conradi de don Rafael Laffite, de la que una de las dos ramas en que se dividió fue en ese mismo año para don Francisco Gallardo. En 1890 la adquiere don José Moreno Santamaría, y por fallecimiento de éste en 1910, se dividió, siendo una parte para su hermano don Anastasio y otra para sus sobrinos don Francisco y don Justo José Moreno Santamaría. En 1923 se aumentó con un lote de vacas oriundas de Campos Varela, siendo dividida en 1948 entre don José y don Francisco. Por fallecimiento de don José la heredó su hija doña Pilar Rufino Martín. En 1983 fue vendida a don José Romero Pérez, que eliminó todo lo anterior formándola con 133 vacas, 36 machos y 5 sementales adquiridos a don Antonio Ordóñez (antes Urquijo) en marzo de 1984, siendo éste el origen actual de la ganadería. En 1987 fue adquirida por don Pedro Gutiérrez Moya, anunciándola a nombre de sus hijos. Desde 2013 se anuncia a nombre de El Capea.

ENCASTE MURUBE-URQUIJO

Se denominan "murubes" a las reses que proceden en línea directa de la ganadería que tuvo Dolores Monge, viuda de Murube y sus hijos Joaquín y Faustino desde 1851, de sangre directa de la raíz Vistahermosa.

La sangre original de este encaste tuvo dos aportaciones distintas: una minoritaria de la rama "lesaqueña" (toros de Manuel Suárez Cordero, ganadería "pre – saltillo") y otra mayoritaria de la rama "saavedreña", al añadirse 309 cabezas de esta procedencia en 1863.

Doña Dolores Monge falleció en 1884 y se dividió la ganadería en dos partes, una de las cuales permanece en la familia bajo la dirección de su hijo D. Joaquín, siendo vendida la otra a D. Eduardo Ybarra, quien le encargó la dirección de la misma a D. Faustino Murube, hermano de D. Joaquín.

La denominación "murube" no hace justicia a la labor fundamental de un gran ganadero, Antonio Urquijo (1946), vacada que dio origen a otras muchas. En este sentido y a partir de esa variante, sería razonable hablar de encaste "murube / Urquijo". La familia Urquijo había comenzado su andadura en 1917 anunciándose la vacada a nombre de Carmen de Federico (esposa de Juan Manuel Urquijo).

Esta sangre da origen a la ganadería (y posterior encaste) de Juan Contreras. La de Murube-Urquijo fue una vacada en la que opinó y escrutó el futuro del toro bravo Joselito el Gallo en sus visitas al cortijo de Juan Gómez. Hoy siguen fieles a esta sangre ganaderos tan prestigiosos como Fermín Bohórquez, Luis Albarrán, José Murube, José Manuel Sánchez y Pedro Gutiérrez Moya, entre otros.

El murube se ha caracterizado por ser un animal grande o de caja generosa, largo, badanudo y descolgado, de testuz acarnerada y rizada, chato y enmorrillado; acapachado de cuerna, de mazorca gruesa y pitón nada astifino. Un tipo de toro excelente en este encaste es el bajo de agujas.

Este toro tiene la gran virtud de su forma de galopar, tranqueando muy descolgado y en rectitud. Un toro de "buen son" y con "calidad" en la jerga taurina. Es sin duda el encaste preferido por los rejoneadores, en esta auténtica edad de oro del rejoneo que vivimos hoy.

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5 rejones, 3 ears, 1 devuelto

Concha y Sierra



Fincas - El Campillo y Dehesa Boyal, San Bartolomé de la Torre (Huelva)

Antiguedad - 10 de abril de 1882

Antecedentes

En 1873, don Fernando de la Concha y Sierra, formó esta ganadería con reses de Taviel de Andrade y de Castrillón, A la muerte de don Fernando, en 1887, la mayor parte pasó a su viuda, doña Celsa Fontfrede, de quien pasó a su hija doña Concepción de la Concha y Sierra en 1929. En 1966, por fallecimiento de doña Concepción de la Concha y Sierra, se anunció a nombre de don Juan de Dios Pareja Obregón y García, el cual, a finales de 1968, se la vendió a don José Luis Martín Berrocal, siendo vendida en 1970 a King Ranch España, S.A., con la denominación de "Los Millares". En 1979 fue adquirida por don Miguel Báez Espuny, anunciando a nombre de "Toros de Concha y Sierra". La ganadería fue adquirida en 1994 por María Luisa, S.A. Explotaciones Agropecuarias, anunciándose a nombre de "Ganadería de Concha y Sierra". En 1997 se adquieren 57 vacas de "La Dehesilla" y un semental de don José Luis Pereda. En 2007 elimina de este hierro todo lo procedente de 'La Dehesilla' y José Luis Pereda, quedando únicamente ganado de puro encaste vazqueño.

ENCASTE VÁZQUEZ

El toro 'vazqueño' toma su nombre del apellido del ganadero de Utrera (Sevilla) Gregorio Vázquez y, fundamentalmente, del de su hijo, el que fuera excelente criador de toros, Vicente José Vázquez, capaz de crear a finales del siglo XVIII una vacada que llegó a ser referente histórico, tanto con este apellido como, posteriormente, en manos de las sucesivas generaciones de los Duques de Veragua.
            
La sangre vazqueña es, básicamente, producto de una mezcla de sangre Cabrera con sangre Vistahermosa, las dos ramas fundamentales de ganado de lidia existentes cuando Gregorio Vázquez y su hijo Vicente José decidieron 'investigar' para crear su propia ganadería. Este tipo de toro fue el elegido por las casas reales de España y Portugal para formar sus vacadas, con Fernando VII en España y a través del hierro de la casa de Braganza en Portugal.
            
Muchas de las ganaderías actuales pueden tener en su origen aportaciones vazqueñas o veragüeñas, pero se trata más de una genealogía de 'los hierros' que de las procedencias reales. No obstante esta sangre vazqueña tiene vigencia en la Ganadería de Concha y Sierra. La aportación de la sangre vazqueña a través de la compra realizada por Juan Pedro Domecq de la ganadería de Veragua (1930) y la posterior venta de esos animales a José Enrique Calderón (1938), está vigente también en la ganadería actual de Prieto de la Cal.
            
Vicente José Vázquez intentó y consiguió fijar una serie de características del toro que en su época se tenía como prototipo de la bravura: un animal fuerte y hondo, ni tan grande como el de Cabrera, ni tan corto como el de Vistahermosa, ancho de pecho y de culata fuerte, de pintas muy variadas y llamativas, que se empleaba mucho en el caballo. En realidad este era el tercio que daba espectáculo entonces y por lo tanto se criaba un toro adecuado al mismo, aunque luego de aplomaba.

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12 novillos