Ever since I was a kid growing up in Ogden Utah back in the early 80's, I've been fascinated by the Spanish bullfight. I even searched out books on bullfighting at the Weber County library, where I found and read "Death in the Afternoon" by Ernest Hemingway. I'm probably the only kid in Utah to have ever read that book. Now here we are 40 years later and I still enjoy learning about and keeping up with the bullfights.
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July 4, 2024

Vuelve el cartel de banderilleros (Vídeo)

(Another video from Mundotoro I hope to not lose.)

Un cartel popular y determinante en los años 80 y 90 que puede volver a ponerse de moda

La primera de feria en Burgos puso de manifiesto que el cartel de matadores banderilleros, tan popular y tan determinante en muchas ferias en los años 80 y 90, puede volver a estar de moda y en boga según las empresas apuesten por él. Los públicos disfrutan de un espectáculo variado, distinto, vistoso, espectacular y emotivo.

Burgos fue la punta de lanzamiento para volver a poner en valor esta combinación. Sobre la base de dos toreros infalibles en banderillas como El Fandi y Manuel Escribano, los carteles se pueden completar con otros nombres como Jesús Enrique Colombo, Antonio Ferrera o el propio Ismael Martín que tomó la alternativa en Burgos este sábado. 

La feria burgalesa demostró el interés que está combinación despierta con una plaza llena, un espectáculo triunfal y sobre todo la diversión de un público al que se le ofrece un espectáculo distinto y de entidad.

https://www.mundotoro.com/noticia/vuelve-el-cartel-de-banderilleros-video/1785619

June 26, 2022

May 1, 2022

30th anniversary of the death of Manolo Montoliu


 Tal Día Como Hoy

1 de mayo pero de 1992 en Sevilla, la alegría de la Feria se tornó en tristeza…
A Manolo Montoliu le partió en dos el corazón el toro Cabatisto, de Atanasio Fernández…

La tragedia que enlutó el mundo del toreo fue en la cabalística corrida13 del abono en Sevilla e hicieron el paseíllo José María Manzanares, Pedro Moya Niño de la Capea y José Ortega Cano… La corrida al ser televisada en directo aumentó la tristeza y dolor en todo el país por la muerte del banderillero… Abrió plaza Cubatisto, negro y zancudo, marcado con el número 27, que dio 596 kilos en la báscula y que acabó con la vida del enorme banderillero… Con el nombre del toro se produjo una confusión,si era Cabatisto o Cubatisto de lo que si no había duda de que era un toro grande, cuajado y serio, de pitones no muy grandes, pero vueltos y al citarlo Manzanares con el capote blandeó... Cabatisto que no prometía mucho en la suerte de varas, derribó con facilidad al caballo del picador en dos ocasiones y quedó reservón, sin apenas embestida, perdiendo las manos con frecuencia... Manolo Montoliu se asomó al balcón como un valiente, era banderillero de la cuadrilla de José María Manzanares y sufrió una mortal cornada... Fue entre el tendido 7 y el 9, Montoliú hizo el cite, como un valiente, banderilleaba pronto, en todos los terrenos, sin salidas en falso, citó en corto, con templanza y ganó a Cabatisto la cara por el pitón derecho, donde clavaba siempre su primer par. Reunió con mucha verdad, y prendió por lo alto las banderillas, Cabatisto que no se había arrancado al cite ya había desarrollado sentido y estaba a la defensiva, lo desequilibró con un palotazo en la pantorrilla y le clavó el pitón izquierdo en el pecho, el asta de Cubatisto, atravesó el corazón del banderillero, acabando con su vida...... Montoliú al caer en el albero estaba herido de muerte, cuando era llevado camino de la enfermería se veía su cara, sin semblante, sin mirada, sin color, ya iba inerte y la tragedia se confirmó a la llegada a la enfermería… El valenciano había fallecido…Ramón Vila, el cirujano jefe por más de tres décadas en la Maestranza, lo confirmó en el parte médico: "Herida incisa contusa en la base y cara interna del tórax derecho. Rompe las arterias suprahepáticas, rompiendo también la base del pulmón derecho y el pericardio atravesando el ventrículo derecho del corazón y la aurícula izquierda, rompiendo el lóbulo superior del pulmón izquierdo llegando hasta la base izquierda del cuello. Ingresó en la enfermería prácticamente cadáver, sin reflejos, sin respiración. Se procedió a abrir el tórax para realizar maniobras de resucitación sin que se pudiera lograr en ningún momento la resucitación". Manzanares, a quien correspondía el toro, le porfió pases con valor. Se lidió también el segundo toro, manso y bronco, que correspondía a Niño de la Capea, al término, trascendió la infausta noticia en la plaza que el banderillero había fallecido. Desde los tendidos se veían el movimientos en el callejón donde algunos banderilleros se abrazaban y estaban llorando. Todos en la plaza estaban de pie. Desde los tendidos de sol alguien con potente voz gritó: "¡Si ha muerto que se suspenda! El presidente del festejo y sus asesores, permanecían también de pie, en su palco… Después de 10 minutos hubo un largo toque de clarín, anunciando la suspensión, y la plaza entera comenzó a aplaudir al banderillero caído. Se arrió la bandera española, que estaba ondeando en todo lo alto de la plaza. El empleado de la plaza recorrió el callejón portando el cartel donde habían escrito: “Suspendida la corrida por la muerte de Montoliú". Alguien depositó un ramo de flores en el lugar donde se había producido la cornada…

Los aficionados se agolparon a las puertas de la enfermería, donde todo era un caos, había desesperación y llantos... El cirujano Jesús Loscertales, adelantó la noticia al salir de la enfermería, adonde fue para ofrecer sus servicios, con el rostro desencajado les dijo a los que se agolparon preguntando por el baderillero: "Ha muerto, tiene el corazón partido en dos. No se pudo hacer nada". La noticia la dieron de manera oficial cuando pasaban cinco minutos después de las siete. Diego Martínez el secretario de la autoridad, confirmaba el fallecimiento. Los banderilleros Pedro Luis Revilla y Luis Miguel Villalpando se abrazaban llorando desconsolados. Alfonso Barroso, el picador de Manzanares, que fue tumbado dos veces por el toro, lloraba en silencio la muerte de su compañero en un rincón de la plaza. A las nueve de la noche se ofició una misa en la sala de prensa de La Maestranza donde se instaló la Capilla ardiente… Manolo Montoliú tenía 38 años…

Manolo Montoliú nació el 5 de enero de 1954 en chalés La Cañada, cercana a Valencia. Era la segunda generación de una dinastía torera, su padre de quien heredó el sobrenombre, fue picador en la cuadrilla del torero Pedro Martínez González, Pedrés y fue quien guío a sus dos hijos, hasta convertirlos en toreros. José Manuel y Antonio contaban 14 y 13 años cuando falleció su padre, quien les inculcó su vocación torera y que tuvieran un gran respeto por la profesión. El mayor, era José Manuel Calvo, Montoliú, que se desempañaba como subalterno en la cuadrilla del diestro de Linares, y tenía gran parecido físico a su padre. Manolo quería ser torero y fue monosabio en los días de corrida en Valencia y comenzó a frecuentar las capeas de la provincia. El primer becerro que mató en público fue en Benimámet, el 20 de julio de 1970. Luego, tras rodarse como novillero sin caballos en las plazas de la Costa Brava y tras varias actuaciones por las zonas de Cuenca, Guadalajara y la serranía de Teruel. Montoliú no fue un novillero brillante. Pero dominó el oficio gracias a su inteligencia natural, lo que le permitía desenvolverse pronto y con soltura y resolver las situaciones de compromiso con cierta facilidad. Manolo debutó con picadores el 29 de julio de 1973 en San Feliu de Guixols. Toreó solo 26 novilladas con picadores en 7 temporadas. En 1979 conoce a Vicente Ruiz, El Soro, entonces un novillero de éxito y en la temporada siguiente, Manolo se incorpora a su cuadrilla presentándose como banderillero en la plaza francesa de Pomarez, el 2 de marzo de 1980 y continúa por 4 años. En 1984, consolida su desempeño como banderillero cuando es invitado a la cuadrilla del diestro Paco Ojeda, figura indiscutible del momento, y en 1985 realiza la mejor temporada como subalterno haciendo pareja Martín Recio, formando parte del equipo en la triunfal retirada de Antoñete en todos los ruedos españoles, fueron 32 corridas… Se dieron las condiciones para tomar la Alternativa para el año siguiente. Fue el 2 de marzo de 1986 en la apertura de la feria de la Magdalena en la Plaza de toros en Castellón de la Plana, España con toros de la ganadería de Manolo González, su padrino fue Julio Robles y como testigo Espartaco, Julio le cedió el toro “Correcostas” y la muerte se la brindó a su padre. Hizo el paseíllo como matador en Valencia, Sevilla, Nimes, Cabra, Mejanes y en Beaucaire sufrió una cornada en un muslo, Lisboa y Confirmó el doctorado el 11 de mayo de 1986 en Las Ventas en San Isidro con Emilio Muñoz de padrino y como testigo Pepín Jiménez. La carrera como matador de toros Montoliú la abandona en la temporada siguiente no había contratos y fueron pocas oportunidades de mostrarse. A partir del año 1987, y hasta su trágica muerte, volvió a torear como banderillero, formando parte de las cuadrillas de espadas como Víctor Mendes, Luis Francisco Esplá y por último en 1992 con Manzanares. Cuando Manolo tenía un receso entre los compromisos como banderillero entre corrida y corrida enseñaba a los alumnos de la Escuela de Tauromaquia de Valencia. Después de su muerte el 1 de mayo de 1992 en la Maestranza de Sevilla, se organizó un festival a beneficio de su familia en Valencia. Acudieron al llamado los matadores con quienes trabajó a lo largo de su carrera como banderillero estuvo Antoñete, Manzanares, Ojeda, Mendes, El Soro, Litri y Rafi de la Viña y el novillero valenciano Jorge Mazcuñán. El cartel del Festival a beneficio fue pintado, por el afamado pintor Juan Reus. La comisión organizadora la formaron Josep Bresó, diputado de Cultura; José Barceló y Emilio Miranda, gerentes de la plaza de toros, El Soro y Manzanares. Aquel día sus dos hijos anunciaron su decisión de ser toreros, toreros como su padre, tío y continuar la tradición taurina de su abuelo… Desde su trágica, ni Valencia, ni el mundo taurino han olvidado a Montoliu, cuantos lo conocieron o vieron torear o banderillar lo tenemos en nuestra memoria... Viva por siempre Manolo Montoliú…



December 20, 2020

Las Banderilllas


 LAS BANDERILLAS.

Alejandro Escárcega.
Las banderillas, también conocidas en el mundo del toreo como rehiletes, aretes, garapullos, palos, palitroques u orejas de conejo, son palos delgados de 68 centímetros de largo, recubiertos de papel (generalmente en colores de la ganadería titular) y con un hierro de seis centímetros en el extremo a manera de arpón y se emplean en los festejos taurinos para clavarlas en el cerviguillo del toro de lidia.

Las banderillas de a cuarta tienen de largo unos veinticinco centímetros y solo se usan en determinadas ocasiones por ser mucho más difícil el ponerlas, dado su corto tamaño.

Desde el año de 1950 se incorporaron también las banderillas negras o de castigo, con las que se venían a sustituir a las antiguas banderillas calientes o de fogueo. Estas banderillas son también denominadas como "banderillas viudas", por "el luto de los papelillos que la decoran".

En la actualidad el uso de este tipo de rehiletes no es frecuente en la plaza de toros y su uso está limitado para casos muy concretos dentro de la lidia.

Así, según la normativa vigente, el uso de las banderillas de castigo se empleará en aquellos en los que "debido a su mansedumbre una res no pudiera ser picada en la forma prevista”.

En este supuesto, el presidente de la plaza mostrará un pañuelo rojo para indicar el uso de las referidas banderillas,

El uso del pañuelo de color rojo para las banderillas negras se remite al mismo indicativo de color que se utilizaban en las presidencias de las plazas de toros desde, al menos, finales del siglo XIX.

De esta manera, en el Reglamento de la Plaza de Toros de Granada de 1880 - artículo 31, sexto - se establece que el presidente del festejo deberá mostrar un pañuelo rojo para "que se coloquen á la res banderillas de fuego".

Tal y como manifiesta el periodista Fernando Fernández Román, emplear las banderillas negras —"condenar a banderillas negras" en el argot taurino— en un toro determinado supone una "infamante condena que certifica el desdoro de la ganadería".

Retomando el tema general de la historia, estos elementos propios del segundo tercio también se les llama avivadores o alegradores, pues su objetivo es reanimar y excitar al burel sin quitarle fuerza una vez que se realizó la suerte de varas, corregir posibles errores cometidos en esa parte de la lidia, y enfurecer al astado.

Anteriormente, la suerte de banderillas se hacía una a una, donde el subalterno llevaba el capote en la otra mano para defenderse del derrote del toro, pero que al paso del tiempo y por ser más complicado y vistoso, se colocan en pares, a dos manos y muchas veces por los mismos matadores, con un alto grado de dificultad.

El innovador fue, según noticias, el licenciado Falces, a fines del siglo XVIII.

Ellas no penetran profundamente en el músculo del toro y, a diferencia de la vara de picar, producen pocas heridas graves.

Su función es la de revitalizar el toro después del tercio de varas.

La Ley taurina dicta que se introduzcan en el lomo del toro, de dos en dos hasta seis banderillas.
Aunque si el toro ha recibido muchos pinchazos en el tercio de vara, el juez podrá decidir limitar el número a cuatro.

Los diferentes modos de ejecutar la suerte de banderillas dependen de las condiciones del toro, de sus facultades y también de las del torero.

Cualquiera que sea el medio empleado, las banderillas deben quedar bien clavadas, muy cerca una de la otra o unidas las dos en lo alto del morrillo, ni cerca de la cabeza ni más atrás de la cruz.
Para conseguir esto, el banderillero debe juntar las manos y alzar los codos, pues las que se clavan alargando los brazos y formando con las banderillas línea recta, son de poco mérito, aunque se claven en lo alto.

December 7, 2020

¡Si a los niños a los toros!


 Guillermo Veloz "El Pausao Jr."

Jorge "El Ranchero" Aguilar

Tlaxcala, Tlax

Tauro Nota - Marincho Herrera

July 7, 2020

Las Banderillas


(por Manolo Herrera en Facebook)

¿Sabia usted que el origen del tercio de banderillas es un desarrollo de una idea de “Paquiro” en 1830?

El toreo se realizaba originalmente a caballo y era un d...eporte reservado para la aristocracia. Se practicaba de dos maneras distintas: o bien el jinete y su montura se enfrentaban cara a cara con el toro, o bien lo atacaban por un costado intentando atravesarlo con una lanza durante la lucha.

Gonzalo Argote de Molina fue el primero en escribir las reglas del toreo en su “Libro de Montería”, que Alfonso XI le pidió escribir. Sin embargo las normas más detalladas sobre la práctica del toreo a caballo se escribieron a mediados del Siglo XVII.

Los ayudantes sólo estaban para entregar las lanzas a sus señores o ayudarles a subir al caballo si se caían durante la lidia.

La transformación radical del toreo tuvo lugar cuando Felipe V prohibió a los nobles su práctica ya que consideraba este deporte como un mal ejemplo para la educación del público.

Desde entonces los ayudantes de los aristócratas, gente del pueblo, les reemplazaron y comenzaron a torear desarmados, esquivando al toro, saltando por encima de él con una vara, alzando pequeñas lanzas (origen de las banderillas actuales) y también valiéndose de objetos o trapos para evitar a las bestias; un pasatiempo que caló tan hondo y se hizo tan popular que eminentes investigadores como Thebusen y el Conde de las Navas empezaron a llamarlo “la más nacional” de las fiestas.

El paso del toreo a caballo al toreo a pie tuvo lugar en 1724. En esos tiempos no existían los carteles y las corridas de toros eran anunciadas por el pregonero del pueblo.

El segundo tercio de la lidia tiene un origen relativamente moderno ya que fue Francisco Montes “Paquiro”, quien por 1830 lo formalizó para uso y lucimiento exclusivo de los banderilleros, algo que antes tampoco existía, pues era común que picadores, vara en ristre, y “rehileteros”, banderilla en mano, compitieran entre sí por atraerse la atención del toro en una mescolanza de suertes, hoy ordenadas en tercios.

February 17, 2020

Famous pair of banderillas


Francisco Espla placing the banderillas in the bull Garanoso (558 kilos) of the Las Bayones ranch. 

Madrid, Feria de Otono, 1995.

August 15, 2018